Me meto en el pelotero, me tiro de bomba, me doy vuelta miro que dos amigos se sientan detrás de mi, miro hacia adelante, arranca la montaña rusa, el tubo da vueltas y vueltas, no termina, era la montaña rusa mas peligrosa en la que cualquier ser estaría.
Llegamos a la cavidad del tubo salimos despedidos a una habitación muy grande, donde se puede volar, todos miramos asombrados como estaba decorada, todos recogimos almohadones que flotaban, y nos comenzamos a golpear.
Después de un rato de diversión, veo una de las paredes, el cual era un palacio hindú.
Descendí rápidamente hacia su entrada, escuchaba como aclamaban la llegada de alguien, bordeo el palacio hacia una de las esquinas de la habitación, entro a un bar con pool, pregunto a quien saludaba la gente, un chino me dice, es el gran emperador, salgo a ver, por tanta gente que había no podía pasar, menos ver como eran, la única forma de verlos era entrar al palacio, subir al segundo piso y ver desde arriba, lo hice. Las personas que aplaudían estaban saliendo de la ciudad junto a los extraños emperadores, me dirijo hacia ellos, cuando llego a los caminos de arena, el emperador estaba ahí, era el chino con el que había hablado hace unos segundos.
Uno de los cables de luz que pasaban por arriba del camino, se prendía fuego, el chino me apresura el paso diciéndome que si no pasábamos antes de que caigan al piso, no podríamos seguir.
Corrimos lo más rápido que se puede en la arena, nos cansábamos muy rápido por que la arena tiene esa cosa engañosa, y aunque casi no lo logramos, pudimos continuar.
Caminamos un rato, yo estaba muy sediento, por suerte pasamos por un santuario que parecía una cueva, donde una monja a la cual le pido de beber, me señala un mercadito hindú, entro al mercado, como no tenia dinero, pensé en robarlo, pero al ver al vendedor Grandote y forzudo, una persona con músculos de algún tipo de droga, realmente me asuste y Salí corriendo, el emperador me esperaba para seguir el camino bajo un sol insoportable, nos dirigimos a la orilla del mar, aunque solo se vea un largo desierto y a lo lejos un mar moribundo, después de no poder caminar mas, de ya casi morir de sed, miro hacia un costado veo un camino por donde va mucha gente, sombreado por arboles, miro hacia atrás diciéndole al emperador, volvamos y tomemos ese camino, al no contestarme, miro donde esta, y había desaparecido, al no verlo decido volver, pero noto que hay un lugar de comida rápida pero muy raro, corro para llegar, subo unas escaleras, entro y estaba lleno de personas muy raras, de monstruos, extraterrestres, me acerco a la mesada para pedir algo de beber, me habla en un idioma alienígena, mi respuesta es un: eh?, aprieta un botón y dice, perdón estaba con otro idioma, yo sin entender nada, le pregunto que año es, y me contesta con una pequeña risa “el 2027“.
Realmente tenia miedo, no sabia que había pasado, salgo al patio de juegos con mi gaseosa de un sabor muy raro, era una especie de jalea que cada vez que la bebía tenia un sabor distinto, pero de todas cosas que me gustan mucho. Era un patio muy raro, el techo y la pared eran toda una esfera gigante, dejaba pasar una luz muy agradable a la vista aunque no había sol, la gente jugaba al metegol, pero de una forma sin sentido, yo me acerque y les mostré como era, les disgusto mi forma de jugarlo, hasta les pareció aburrido.
Como no conocía a nadie, me voy nuevamente hacia la playa. Allí me buscaban unas personas en un auto que flotaba levemente de la superficie terrestre, me acerco para ver si los conocía, pero ni idea quienes eran, uno de ellos vestido como campesino, se baja del auto, me apunta con su dedo índice y me dice: -Señor es hora de volver, se acerca de a poco, cada paso que hacia al acercarse hacia mi, me debilitaba mas, hasta que con el dedo toca mi frente… no recuerdo que paso después.
Esta escrito raro, pero me gustó mucho! Buena imaginación!!!
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